Con la actualización del Plan Financiero se conoce que el Gobierno también destinará más recursos a los costos de la reestructuración financiera.Del billón de pesos que el Gobierno deberá pagar de más por intereses de la deuda este año, frente a lo que inicialmente había programado en septiembre del año pasado, 611.000 millones corresponden a los intereses de la deuda externa.
Así se establece en la actualización del Plan Financiero de este año, que el Consejo Superior de Política Fiscal (Confis) dio a conocer hace unos días. En un comienzo se había proyectado pagar por intereses de la deuda externa 3,7 billones de pesos, pero con la revisión de la programación ese monto subió a 4,32 billones de pesos.
"Con respecto al marco fiscal, la proyección del pago de intereses se incrementa en 0,2 por ciento del PIB, debido esencialmente a un mayor pago por intereses de deuda externa y los asociados a las indexaciones de TES B, producto de una tasa de cambio e inflación esperadas mayores a las proyectadas en el Marco Fiscal de Mediano Plazo", señala el documento del Confis.
No hay que olvidar que ya el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, había señalado al comienzo del año que la mayor inflación, así como las mayores tasas de interés y la mayor devaluación, llevaban al aumento del pago de intereses en un billón de pesos. En ese total se había programado inicialmente el pago de 14,91 billones de pesos, pero con la revisión y dadas las anteriores circunstancias este pago ascenderá a 15,99 billones de pesos.
En lo que toca a los intereses de la deuda interna, estos aumentaron en 264.000 millones de pesos, pues el año pasado la meta era cancelar este año 10,19 billones de pesos, pero con la reprogramación este pago ascenderá a 10,45 billones.
Adicionalmente, la indexación de los TES valorados en UVR significará 205.000 millones de pesos más. Se había programado en septiembre 1,01 billones, pero ahora los pagos significarán 1,22 billones.
Esto, sumado a los menores ingresos que se tendrán este año, llevó al Gobierno no solo a aplazar gastos, sino también a aumentar el déficit y a recurrir a la contratación de más deuda para cubrir parte del hueco.
Los costos de la reestructuración del sistema financiero también implicarán más erogaciones por parte del Gobierno, pues deberá desembolsar por este concepto 29.000 millones más. En un comienzo se había contemplado el pago de 1,05 billones, pero ahora ascenderá a 1,08 billones.
"De estos recursos, 107.000 millones corresponderán a la capitalización de la banca pública, 806.000 millones de pesos al servicio de los bonos de Ley de Vivienda, emitidos bajo la Ley 546 de 1999, y 173.000 millones a la liquidación de la Caja Agraria", señala el Confis.
Ampliando los plazos
Si bien el Gobierno sigue teniendo como meta en el largo plazo continuar con la reducción de la deuda como porcentaje del PIB, las proyecciones que tenía cambiaron. Para este año por ejemplo, la meta era bajar la deuda al 31 por ciento del PIB, pero ahora la mantendrá en el 32,4 por ciento.
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